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Bandera de Cartago

2020 - Rectoría de la Institución Educativa Antonio Holguín Garcés, Cartago (Valle del Cauca), Colombia

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  • Alvaro Posse

Los tres retos más importantes de la actualidad

En la historia de nuestro universo, cuatro han sido los momentos más trascendentales: la transformación de la energía en materia, la transformación de materia en la vida del carbono, la especiación que separó al homo-sapiens de los homínidos y la producción de la vida artificial, la vida del silicio. Pero son los tres primeros acontecimientos los que, narrados en forma de poesía y de metáforas, se traducen a momentos como: “En el principio creó Dios”, “Hizo Dios”, “Formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida”.

El mito, su discurso, ha elaborado explicaciones análogas de la realidad. Mientras la ciencia denomina el primer momento trascendental de la historia de nuestro universo como el Big Bang, relatos precolombinos del Pop Wuj, de manera sorprendente, alcanzan a describir los instantes previos a tal suceso: “(...) todavía era silencio, vibración, fermentación, vibraba, espasmaba, palpitaba…”


Pero es la especiación citada en uno de los párrafos anteriores, la que le da sentido a nuestra historia: la extraordinaria historia del ser humano, esa que fue posible con la aparición del lenguaje articulado y del pensamiento, en el orden en el que hayan ocurrido, para evidenciar sobre la naturaleza su poderío, al que no se le pudo interponer ni la selección natural, ni el acoplamiento estructural con el medio de las demás especies, todo porque el altruismo, como condición humana se puso, tal vez, por encima de las dos anteriores, como barrera defensiva para sobrevivir en medio de seres más rápidos y más fuertes.


El pensamiento humano no pudo más que darle cabida al nacimiento de la Metáfora Cultural, y a través de ella al símbolo, al mito y a la magia. Al símbolo para producir e interpretar lenguajes; al mito para interpretar la realidad y el mundo; a la magia para sacralizar su existencia.


Un millón de años, quizás, hayan pasado desde la aparición del Ser Humano. Tal vez sólo diez mil desde que usa la escritura, la misma que con su llegada anunciaba, no solamente la evidencia de la congelación de la historia a través de relatos, sino también el gran anuncio del nacimiento del maestro. Un maestro que, después de tantos y tantos años, puede utilizar, al igual que los más antiguos, el símbolo, el mito y la magia, en afectividad y aceptación de la diversidad biocultural para caminar en el tránsito que hace la educación, en una transformación de ciencia normal a ciencia revolucionaria, de lo homogéneo a lo heterogéneo, donde se debe fomentar en los estudiantes el amor al conocimiento, a sí mismos y a los demás a través de un nuevo equilibrio del sistema, que camine en aras de la transformación de la sociedad, en la búsqueda de los ideales de paz, tolerancia y convivencia, donde sin duda se exige, en principalísimo término, la transformación de la escuela mediante la aceptación de los tres retos más importantes de la actualidad: La imperiosa necesidad de ser felices, el descubrimiento del placer por la lectura (para fomentar el pensamiento crítico y creativo) y la obligación de devolverle al planeta su viabilidad ecodinámica y homeostática (asunto, literalmente, de vida o muerte).


#retos